Hoy os dejamos una receta muy sencilla para hacer con los minichefs: rosquillas. Un dulce tradicional y ¡¡muy rico!!
En ésta ocasión, sólo he contado con la ayuda de Minichef Luca, porque hemos trabajado con gluten y Minichef Leo es celíaco…
AVISO: ¡Son adictivas!
MiniChef Luca y rosquillas
Prep time
10
minutosCooking time
20
minutosIngredients
400gr Harina todo uso
100gr Azúcar blaquilla
2 Huevos
75gr Aceite oliva
75gr Leche
60gr Zumo naranja (una pieza)
2.5gr Levadura
2.5gr Bicarbonato
Pizca de sal
Anis (opcional)
Agua de Azahar (opcional)
Aceite de girasol para freir
PASO A PASO
- Como siempre, comenzamos por prepara la “mise en place” con todos los ingredientes (pesados) y materiales que vamos a usar en nuestra elaboración.

- En el recipiente de la amasadora, incorporamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la pizca de sal y hacemos un huequito en el centro (volcán).

- Añadimos los huevos y lo ponemos a mezclar con el gancho a mínima velocidad. Vamos añadiendo el aceite poco a poco para que se vaya integrando con los ingredientes secos. Después incorporamos el azúcar.


- Comenzamos a echar la leche sin dejar de batir. Cuando se haya integrado, paramos la amasadora y exprimimos la naranja. No tiréis la cáscara, que luego la usaremos para la ralladura. En este punto, a mí me gusta añadir unas gotas de agua de azahar.

¡Minichef Luca le puso mucho esfuerzo! - Dejamos amasando hasta que la mezcla esté suave, en entonces cuando rallamos la naranja y se lo incorporamos a la mezcla.
- Una vez la masa esté suave y con todos los ingredientes bien integrados, llega el momento de mancharse las manos. Ponemos el aceite de girasol en una olla o cazo pequeño a calentar. OJO no tiene que estar muy caliente, si no, se nos tostarán por fuera pero quedarán crudas por dentro. No untamos las manos un poquito de aceite y comenzamos a bolear pequeñas raciones de masa.
Vamos formando pequeñas bolitas mientras el aceite termina de calentar. Cogemos una bolita, con el dedo índice abrimos un agujero y lo agrandamos. ¡A la freidora!
Hay que darles la vuelta cuando empiecen a dorarse. Este punto va en cuestión de gustos, si las prefieres más tostadas o blancas, yo personalmente, las prefiero oscuritas. - Llega el final de la receta. Si tienes anís en casa, prepara un poquito en un frasco con spray, un plato con un papel absorbente para el exceso de grasa y un plato con azúcar blanquilla y canela. Según vayas sacando las rosquillas, rocíalas con el anís, ¡no mucho! y acto seguido, al azúcar.
Nosotros no teníamos anís, así que pasamos directamente al azúcar, y aún así, quedaron deliciosas.👌👌
Notes
- ¡Espero que disfrutéis haciéndolas y comiéndolas! si tenéis dudas, ponedlas en los comentarios 🙂
